Fundación El Maná

Fundación El Maná es una ONG sin ánimo de lucro que nace el 8 de noviembre de 1989

Fundación El Maná, una apuesta por los niños y jóvenes

Por: Ana Sofía Naranjo Zuluaga, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Católica de Oriente

En un mundo donde la realidad social es cada vez más compleja, donde la drogadicción, el trabajo infantil, los abusos sexuales y la situación de calle se apoderan de los niños y jóvenes, hay seres humanos que buscan, al menos, aportar una pequeña parte de sí para que algunos encuentren la felicidad de vivir y escojan un nuevo rumbo, y así puedan enfrentar la vida con otros ojos y rescaten algo del lugar que habitan.

Es así como El Maná, una fundación ubicada en La Ceja Antioquia, encuentra unas necesidades que hay que solventar, y a las que puede aportar con su equipo de trabajo desde los saberes que han adquirido a través de sus carreras, experiencias de vida y la pasión del servicio a los demás. Esta, nació en 1989, como un comedor para las personas necesitadas, en el barrio Obrero de Cristo, el cual ha sido sometido a estigmas sociales.

La fundación el Maná, es un externado de media jornada donde apoyan a diversos niños y jóvenes que pasan por estas situaciones difíciles, los cuales requieren un apoyo para lograr ciertos objetivos. Desde allí se tiene una red de apoyo hacia ellos y con su la familia.

Según Jonathan Toro, Comunicador Social de la fundación, los integrantes pasan 18 meses en el proceso. Para él, esto significa intervenir en el proyecto de vida de las personas y reestablecer sus derechos vulnerados.

“Desde el trabajo con seres humanos y personas, a través de una familia se transforma una sociedad” reflexiona.

En la fundación se desarrollan procesos relacionados con el arte, la educación, la meditación y los libros en la biblioteca. Además, cuentan con la ludoteca, con un ambiente lleno de fantasías y creatividad.

También cuentan con el proyecto Maná Vital, donde se conectan con la naturaleza en una huerta ubicada al interior del lugar. Allí realizan la siembra, recolección y trabajan el tema medioambiental. De hecho, para muchas de las personas que la frecuentan, la tierra sirve de terapia para quienes se encuentran con ella, explica el comunicador.

Seguidamente, en Manos Laboriosas realizan manualidades, usan material reciclable, hay recreación, lectura, juegos de mesa y juegos de roles. Por su parte, cuentan con la emisora interna Maná Estéreo y con el Banco Maná. En este, tienen su propia moneda llamada Mareos, la cuál pueden ganar, perder, gastar o ahorrar los integrantes, similar a lo que pasa en la vida real, incentivándolos a que tengan un buen comportamiento, tengan libertad financiera y ganen las cosas con esfuerzo.

Entre otras cosas, los niños cuentan también con un proceso personalizado, donde reciben acompañamiento psicológico y alimentación diaria, según sus necesidades profesionales requeridas por medio de la nutricionista del equipo. Asimismo, cuentan con Maná Futbol Club, un proyecto que complementa la fundación.

En pocas palabras, esta fundación es un pequeño mundo que se esfuerza por mejorar, por sacar a flote las capacidades de cada ser humano y mostrar que es posible tener una sociedad mejor, empezando por los niños y sus familias.

Allí también se muestran grandes testimonios, donde las personas que pasaron por su proceso en aquel externado, ahora se dedican a ayudar y retribuir la ayuda que recibieron en este lugar. Algunos hacen parte del equipo de profesionales, donde luego de salir de nuevo al mundo y recibir formación académica, regresaron a dedicar sus conocimientos allí.

Finalmente, este lugar solventa sus gastos a través de ventas, patrocinios, donaciones, proyectos, entre otros. Dentro de sus aspectos comunicativos, busca la formulación del Departamento de Comunicaciones, expandir el equipo y la asignación de recursos.

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